La física clásica sigue el principio de causalidad determinista de Laplace: conociendo la posición y momento de cada partícula, el futuro es totalmente predecible. La física cuántica es intrínsecamente probabilística; el estado de un sistema se describe mediante una función de onda y solo podemos calcular la probabilidad de obtener un resultado al medir.
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¡Qué explicación tan clara! La diferencia entre determinismo clásico y probabilidad cuántica nunca había sido tan fácil de entender.
Me encantó cómo se simplifica un concepto complejo; ¡quiero seguir aprendiendo más sobre la física cuántica!