Los microplásticos pueden promover la transferencia y persistencia de bacterias resistentes a los antibióticos en los ambientes marinos al servir como superficies de adherencia que permiten a los microbios formar biopelículas, protegerlos de la acción de la luz UV, los productos químicos y la desecación, y al mismo tiempo concentrar contaminantes y material genético que facilitan el intercambio de genes.
Por qué son importantes estos efectos
- Al atrapar bacterias, los microplásticos crean microhábitats estables donde las especies resistentes pueden multiplicarse sin ser destruidas rápidamente.
- La superficie de los plásticos a menudo contiene aditivos químicos y residuos de contaminantes que estresan a las bacterias no resistentes, impulsando la expresión de genes de resistencia.
- Los microplásticos actúan como vehículos vectores, transportando genes de resistencia entre diferentes especies microbianas cuando las bacterias entran en contacto.
Cómo ocurre el intercambio de genes
Dentro de las biopelículas que crecen en microplásticos, las bacterias están en estrecha proximidad física, lo que facilita la transferencia horizontal de ADN mediada por procesos como la transformación, la transducción y la conjugación. Este intercambio puede difundir la resistencia a los antibióticos a especies que de otro modo serían susceptibles, creando reservorios de genes de resistencia que pueden propagarse posteriormente a lo largo de la cadena alimentaria marina.
Consecuencias potenciales
Cuando los organismos marinos ingieren microplásticos contaminados con bacterias resistentes, estas pueden colonizar el intestino de los animales y entrar en contacto con la microbiota humana si el pescado es consumido. Aunque las vías exactas de transmisión a los seres humanos siguen siendo objeto de investigación, los microplásticos pueden amplificar el reservorio de genes de resistencia en el medio ambiente, dificultando el tratamiento de infecciones causadas por bacterias que han desarrollado defensas contra medicamentos comunes.
Qué se está haciendo al respecto
Los investigadores están desarrollando métodos para reducir la liberación de microplásticos y para limpiar los plásticos existentes, lo que ayudaría indirectamente a mitigar su papel como vectores. Otras estrategias incluyen el diseño de polímeros que no favorezcan la adhesión bacteriana o la incorporación de agentes que inhiban el crecimiento microbiano en materiales plásticos.
Los esfuerzos de limpieza y las mejoras en el manejo de los desechos también reducen la cantidad de microplásticos que ingresan a los océanos, limitando así el potencial de propagación de resistencia adicional.
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