Monstruo: Lizzie Borden y su escena más insólita en Netflix
Monstruo: La historia de Lizzie Borden no se limita a reconstruir uno de los crímenes más famosos de Estados Unidos. La serie de Netflix convierte el caso en una provocadora fantasía de época con romance, violencia, saltos temporales y hasta un peculiar aparato sexual de inspiración victoriana que se ha convertido en una de sus escenas más comentadas.
La cuarta entrega de la antología Monster, creada por Ryan Murphy e Ian Brennan, está protagonizada por Ella Beatty como Lizzie Borden y por Vicky Krieps como Bridget “Maggie” Sullivan.
La producción parte de los asesinatos reales de Andrew y Abby Borden ocurridos en 1892, pero rápidamente se aleja del terreno documental para construir su propia versión de los acontecimientos.
Y ahí reside una de las claves para entenderla: lo que aparece en pantalla no debe confundirse con una reconstrucción histórica del caso Borden.
La extraña escena de Monstruo: La historia de Lizzie Borden
Uno de los momentos que más llama la atención ocurre cuando Bridget Sullivan entrega a Lizzie un extraño dispositivo sexual de aspecto mecánico.
El artefacto parece sacado de una mezcla entre la época victoriana y la estética steampunk: tubos, mecanismos y una presentación deliberadamente extravagante.
La escena encaja con el tono que Ryan Murphy utiliza durante buena parte de la temporada.
Más que intentar representar con absoluta fidelidad cómo era la vida cotidiana en 1892, la producción exagera determinados elementos para construir una historia visualmente provocadora.
Libertad Digital se refiere al objeto como un “consolador a vapor”, precisamente por su peculiar apariencia y funcionamiento dentro de la ficción.
¿Existieron realmente los vibradores en la época de Lizzie Borden?
Aquí la historia se vuelve bastante más interesante.
Los dispositivos mecánicos de vibración sí existían a finales del siglo XIX, aunque su historia es bastante diferente de la que suele repetirse en películas, series y artículos sobre la época victoriana.
Existen documentos de la década de 1890 sobre aparatos denominados “vibrators” utilizados fundamentalmente para masaje y tratamientos médicos. La Wellcome Collection conserva, por ejemplo, documentación de un dispositivo patentado en 1890 y descrito en una publicación de 1891.
También se desarrollaron aparatos mecánicos y eléctricos destinados a generar vibraciones terapéuticas.
El mito de los vibradores y la “histeria femenina”
Durante años se popularizó la historia de que los médicos victorianos utilizaban vibradores para provocar orgasmos a mujeres diagnosticadas con “histeria”.
Sin embargo, esta interpretación histórica es discutida.
La Wellcome Collection señala que investigadores posteriores han cuestionado seriamente esa versión y explica que, aunque sí se utilizaban aparatos vibratorios en medicina, no existe una base histórica sólida para afirmar que fueran empleados habitualmente por médicos para producir orgasmos como tratamiento de la histeria.
Por tanto, la peculiar máquina que aparece en Monstruo: La historia de Lizzie Borden puede inspirarse libremente en tecnologías reales de finales del siglo XIX, pero su utilización sexual pertenece principalmente al terreno de la ficción y la provocación televisiva.
Ryan Murphy no pretende hacer un documental
Ese detalle ayuda a entender el enfoque general de la temporada.
La serie utiliza personajes históricos y acontecimientos reales, pero construye alrededor de ellos situaciones inventadas, relaciones no demostradas y conexiones con otros casos criminales.
La propia Ella Beatty ha explicado que trabajó sobre una versión muy ficcionalizada de Lizzie creada por Ryan Murphy e Ian Brennan, utilizando datos históricos como punto de partida y no como un límite estricto para el guion.
Por eso el espectador encontrará elementos auténticos mezclados con grandes licencias narrativas.
Lizzie Borden no fue condenada por los asesinatos
Este es el dato histórico más importante que debe conservarse al hablar de la serie.
El 4 de agosto de 1892, Andrew Borden y su esposa Abby Borden fueron encontrados brutalmente asesinados en la vivienda familiar de Fall River, Massachusetts.
Lizzie Borden se convirtió en la principal sospechosa.
Fue detenida, llevada a juicio y finalmente absuelta en 1893.
Nunca volvió a ser juzgada por los crímenes.
Más de 130 años después, no existe una respuesta judicial definitiva sobre quién mató a Andrew y Abby.
Netflix, en cambio, adopta para su ficción una posición mucho menos ambigua y muestra una versión en la que Lizzie participa directamente en los asesinatos.
¿Lizzie Borden y Bridget Sullivan fueron amantes?
La serie convierte la relación entre Lizzie y Bridget “Maggie” Sullivan en uno de sus principales motores dramáticos.
Vicky Krieps interpreta a Bridget como una figura que despierta emocional y sexualmente a Lizzie y termina profundamente vinculada con ella.
Históricamente, Bridget Sullivan sí existió.
Era una inmigrante irlandesa que trabajaba como empleada doméstica para la familia Borden y se encontraba en la casa el día de los asesinatos.
También declaró durante el juicio y fue una testigo importante.
Lo que no está demostrado es que mantuviera una relación romántica con Lizzie.
No existe evidencia histórica sólida de que ambas fueran amantes ni de que Bridget participara en los asesinatos.
La interpretación romántica pertenece fundamentalmente a la ficción construida alrededor del caso.
La química entre Ella Beatty y Vicky Krieps sostiene la historia
Aunque muchas de las situaciones están inventadas, la relación entre ambos personajes funciona como uno de los ejes narrativos de la temporada.
Ella Beatty presenta a Lizzie como una joven atrapada por las normas sociales, familiares y sexuales de finales del siglo XIX.
Vicky Krieps, por su parte, interpreta a Bridget como una presencia disruptiva que introduce a Lizzie en un mundo completamente diferente.
La serie utiliza esa relación para desarrollar uno de sus principales temas: la represión femenina y la forma en que la violencia puede ser convertida en una fantasía de liberación.
No es una tesis histórica sobre Lizzie Borden.
Es la interpretación que Murphy y Brennan han construido para Monster.
Ella Beatty interpreta a Lizzie Borden
Uno de los grandes descubrimientos de la temporada es Ella Beatty, que asume el papel protagonista.
La actriz nació el 8 de abril de 2000 y es hija de Warren Beatty y Annette Bening.
Estudió en Juilliard y anteriormente había aparecido en Feud: Capote vs. The Swans antes de asumir el papel de Lizzie Borden.
En Monster, su interpretación oscila entre vulnerabilidad, deseo, frustración y violencia.
La propia actriz reconoce que el caso histórico admite numerosas interpretaciones y que su trabajo consistió principalmente en desarrollar el personaje imaginado por los creadores de la serie.
Sarah Paulson aparece como Aileen Wuornos
Otra de las grandes sorpresas de la temporada es la aparición de Sarah Paulson como Aileen Wuornos.
Wuornos fue una asesina en serie estadounidense condenada por asesinatos cometidos entre 1989 y 1990 y ejecutada en Florida en 2002.
La serie conecta directamente su historia con la de Lizzie Borden, pese a que ambas vivieron en épocas completamente diferentes.
¿Aileen Wuornos estaba obsesionada con Lizzie Borden?
No existe evidencia de ello.
Netflix reconoce que no hay pruebas de que Wuornos estuviera obsesionada con los asesinatos de los Borden.
La conexión es una decisión narrativa de Ryan Murphy e Ian Brennan.
En la ficción, Wuornos funciona como una especie de heredera simbólica de Lizzie.
Los creadores utilizan ambos casos para hablar de violencia femenina, trauma, castigo y de la manera en que determinadas mujeres acusadas o condenadas por asesinatos terminan transformándose en figuras de la cultura popular.
Aileen Wuornos nunca visitó la casa Borden como muestra la serie
La producción llega incluso a representar a Wuornos vinculada directamente con la casa donde ocurrieron los asesinatos.
Eso tampoco está documentado históricamente.
No existe evidencia de que Aileen Wuornos visitara la vivienda ni de que tuviera una especial fascinación por Lizzie Borden.
Además, la casa comenzó a funcionar como alojamiento turístico en 1996, cuando Wuornos ya llevaba años encarcelada.
Es otro ejemplo claro de cómo Monster sacrifica cronología histórica en favor de una conexión temática.
Nance O’Neil también aparece alterada por la ficción
La temporada se toma igualmente importantes libertades con Nance O’Neil, actriz estadounidense que realmente mantuvo una amistad con Lizzie Borden.
En la serie, Nance aparece relacionada con acontecimientos próximos al juicio.
Pero existe un problema cronológico importante.
Lizzie fue absuelta en 1893, mientras que su amistad con O’Neil comenzó alrededor de 1904, más de una década después.
Por tanto, su participación en acontecimientos anteriores pertenece a la dramatización.
¿Por qué la serie cambia tanto la historia real?
Porque el verdadero objetivo de Ryan Murphy parece ir más allá de resolver el caso Borden.
La serie utiliza a Lizzie como un símbolo cultural.
El asesinato real se convierte en el punto de partida para hablar de:
- represión sexual;
- expectativas sociales sobre las mujeres;
- relaciones familiares;
- violencia;
- fama criminal;
- percepción pública de las mujeres acusadas de asesinato;
- construcción de mitos alrededor del true crime.
El director Max Winkler explicó a Reuters que uno de los intereses de la temporada era explorar las limitaciones impuestas a las mujeres en la década de 1890 y la idea de la denominada “rabia femenina”.
El verdadero Lizzie Borden frente al personaje de Netflix
La diferencia fundamental puede resumirse de esta manera.
En la historia real
Lizzie Borden fue acusada del asesinato de su padre y su madrastra.
Fue sometida a juicio.
Fue absuelta.
Nunca se demostró judicialmente que fuera responsable.
En la serie
Netflix imagina qué podría haber ocurrido y presenta una respuesta dramática mucho más concreta.
Construye motivaciones psicológicas.
Añade relaciones sexuales y románticas.
Relaciona a Lizzie con otros asesinatos.
Introduce a Aileen Wuornos.
Modifica cronologías.
Y convierte a Bridget Sullivan en una pieza fundamental de los acontecimientos.
Ese contraste es precisamente lo que hace que la serie genere tanta conversación.
Monstruo: La historia de Lizzie Borden tiene 8 episodios
La temporada cuenta con ocho episodios y está disponible en Netflix desde el 17 de septiembre de 2026.
Se trata de la cuarta historia de la antología Monster, después de las temporadas dedicadas a Jeffrey Dahmer, los hermanos Menéndez y Ed Gein.
Esta es además la primera entrega de la franquicia centrada en una mujer.
¿Es Monstruo: La historia de Lizzie Borden fiel a la realidad?
No completamente.
Y probablemente tampoco pretende serlo.
La producción utiliza acontecimientos reales como estructura básica, pero los transforma en una historia de terror psicológico, melodrama, romance y sátira.
Por eso escenas tan extravagantes como la del supuesto aparato sexual victoriano no deberían analizarse como pruebas de cómo vivía realmente Lizzie Borden.
Funcionan principalmente como parte del universo estilizado que Ryan Murphy ha construido alrededor del personaje.
La propia producción reconoce que trabaja con una versión imaginada y altamente ficcionalizada de Lizzie.
Preguntas frecuentes sobre Monstruo: La historia de Lizzie Borden
¿La escena del “consolador a vapor” de Lizzie Borden ocurrió realmente?
No existe evidencia de que un episodio como el mostrado en la serie ocurriera realmente entre Lizzie Borden y Bridget Sullivan. Los dispositivos mecánicos de vibración sí existían a finales del siglo XIX, pero la escena de Netflix es una dramatización.
¿Existían los vibradores en 1892?
Sí existían dispositivos mecánicos utilizados para producir vibraciones y masajes terapéuticos. Hay documentación histórica de este tipo de aparatos de finales del siglo XIX. Sin embargo, la conocida historia de que los médicos victorianos los utilizaban rutinariamente para provocar orgasmos como tratamiento de la “histeria” está muy discutida por historiadores.
¿Lizzie Borden fue realmente una asesina?
Lizzie Borden fue acusada por los asesinatos de Andrew y Abby Borden, pero fue absuelta en 1893. Nunca fue condenada y el crimen continúa sin una resolución judicial definitiva.
¿Lizzie Borden y Bridget Sullivan fueron amantes?
No hay pruebas históricas sólidas de una relación romántica entre ellas. La relación mostrada por Netflix pertenece principalmente a la ficción.
¿Bridget Sullivan existió realmente?
Sí. Bridget Sullivan fue la empleada doméstica de la familia Borden y se encontraba en la vivienda cuando ocurrieron los asesinatos. También declaró durante el juicio de Lizzie.
¿Aileen Wuornos conoció a Lizzie Borden?
No. Lizzie Borden murió en 1927 y Aileen Wuornos nació en 1956. Tampoco existe evidencia de que Wuornos estuviera especialmente obsesionada con el caso Borden. Su conexión en la serie es ficticia.
¿Quién interpreta a Lizzie Borden?
Ella Beatty interpreta a Lizzie Borden en la serie de Netflix.
¿Qué edad tiene Ella Beatty?
Ella Beatty nació el 8 de abril de 2000, por lo que tiene 26 años en septiembre de 2026.
¿Qué edad tenía Lizzie Borden durante los asesinatos?
Lizzie Borden nació en 1860 y tenía 32 años cuando Andrew y Abby Borden fueron asesinados en agosto de 1892.
¿Quién interpreta a Bridget Sullivan?
La actriz luxemburguesa-alemana Vicky Krieps interpreta a Bridget “Maggie” Sullivan.
¿Quién interpreta a Aileen Wuornos?
Sarah Paulson interpreta a Aileen Wuornos, cuya historia aparece conectada de manera ficticia con la de Lizzie Borden.
¿Cuántos episodios tiene Monstruo: La historia de Lizzie Borden?
La temporada tiene ocho episodios.
Monstruo convierte la historia de Lizzie Borden en una fantasía provocadora
Monstruo: La historia de Lizzie Borden resulta más interesante cuando el espectador entiende que no está viendo una reconstrucción judicial del crimen de 1892.
Ryan Murphy e Ian Brennan utilizan el caso como materia prima para construir algo diferente.
La relación con Bridget, el aparato sexual victoriano, la aparición de Aileen Wuornos y las modificaciones cronológicas forman parte de esa estrategia.
Algunas ideas tienen raíces en personajes o tecnologías reales.
Otras son directamente inventadas.
La frontera entre ambas es deliberadamente borrosa.
Y quizá esa sea precisamente la razón por la que, más de 130 años después de los asesinatos de Fall River, Lizzie Borden continúa generando nuevas historias, nuevas teorías y ahora también uno de los relatos más extravagantes de Netflix.
Fuentes consultadas
- Libertad Digital: Artículo sobre Lizzie Borden en Netflix
- Netflix Tudum: Monstruo: La historia de Lizzie Borden — historia real
- Reuters: Netflix’s Monster explores the Lizzie Borden mystery
- HISTORY: Bridget Sullivan y los asesinatos de Lizzie Borden
- Wellcome Collection: What is hysteria?
- Wellcome Collection – dispositivo histórico: Documentación sobre un vibrador médico de finales del siglo XIX
Zelina Hauss es divulgadora especializada en el ámbito del entretenimiento, la cultura pop, el ocio digital y las grandes curiosidades de la historia moderna. Su labor en faq-box.com se centra en investigar a fondo los fenómenos culturales, narrativas de videojuegos, tendencias de la industria del entretenimiento y hechos insólitos, aportando contexto y rigor a cada temática.
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